Esta postemporada ha visto a varias estrellas lidiar con dolencias que ponen a prueba la resistencia física y mental de los jugadores.
En medio de este panorama, la situación de Golden State Warriors se ha vuelto crucial. La ausencia de un jugador clave ha generado una incertidumbre que se palpa en la cancha. Hablamos, por supuesto, de Stephen Curry.
El astro de los Warriors sufrió una distensión en el muslo izquierdo durante el primer partido de la serie de segunda ronda contra los Timberwolves de Minnesota. Esta lesión, la "primera distensión de muslo en la carrera de Curry," como se ha reportado, ha impactado significativamente el rendimiento del equipo.
Tras una reevaluación el miércoles, se anunció que Curry está "haciendo buenos progresos". Se le autorizó a realizar ejercicios de tiro y entrenamientos ligeros en la cancha, abriendo una pequeña ventana de esperanza para su posible regreso.
Si los Warriors logran vencer a los Timberwolves en el quinto juego, Curry será reevaluado el sábado. El descanso de tres días entre el quinto y sexto partido podría ser vital para su recuperación. La posibilidad de verlo en la cancha el domingo en San Francisco depende totalmente de su progreso en los próximos días. El equipo viaja con él, pero su participación sigue siendo incierta.