La frase resonó como un manifiesto: los Eagles no están dispuestos a dejarse definir por dos derrotas consecutivas.
Hurts, el quarterback que ha oscilado entre la brillantez y la inconsistencia esta temporada, tuvo una noche para enmarcar. Con 326 yardas por aire, tres touchdowns y un índice de pasador perfecto (158.3), el jugador de 25 años recordó por qué fue candidato al MVP en 2022. Los números no mienten: completó el 82.6% de sus pases, todos sin intercepciones, y se unió a un club exclusivo en la franquicia—solo Nick Foles (2013) y Donovan McNabb (2007) habían logrado esa hazaña.
Detrás del éxito aéreo, dos nombres destacaron:
- A.J. Brown: Dos recepciones para anotación y una conexión química con Hurts que parece imparable.
- DeVonta Smith: Rompió su récord personal con 183 yardas, incluyendo un touchdown de 79 yardas que dejó sin aliento al estadio.
La defensa, por su parte, tuvo momentos clave:
- El novato Andrew Mukuba interceptó por segunda vez en la temporada, algo que no ocurría desde 2017.
- Minnesota solo convirtió 1 de 6 oportunidades en zona roja.
Con un récord de 5-2, los Eagles mantienen viva una tradición: es la cuarta temporada consecutiva que logran ese arranque, igualando la racha de 1947-1950. Pero el verdadero examen llegará el próximo domingo, cuando enfrenten a los New York Giants—el mismo equipo que los humilló 34-17 hace apenas dos semanas. En ese partido, Hurts fue capturado tres veces y lanzó una intercepción. La revancha, ahora en casa, promete fuego.
