Denuncian 'condiciones inhumanas' en centros de ICE de Luisiana para estudiantes extranjeros

El caso involucra a tres estudiantes: Mahmoud Khalil, un residente legal permanente y líder de protestas pro-palestinas en la Universidad de Columbia; Rumeysa Ozturk, estudiante de doctorado turca en la Universidad Tufts; y Alireza Doroudi, estudiante de doctorado iraní de la Universidad de Alabama. Estos estudiantes, todos con visas de estudiante válidas, fueron detenidos por autoridades federales de inmigración.
Las detenciones, ocurridas en diferentes puntos del país, tienen un hilo conductor: su traslado a centros de detención de ICE en Louisiana. Según reportes de NBC News, Khalil fue arrestado en Nueva York y trasladado a un centro en Nueva Jersey, para luego ser enviado a Jena, Louisiana, a más de 1,600 kilómetros de distancia. Ozturk, filmada durante su arresto mientras iba a romper su ayuno de Ramadán, fue llevada al centro de Basile, Louisiana. La situación de Doroudi, arrestado en Alabama, es similar, encontrándose también en un centro de detención en Louisiana.
Estos centros de detención, descritos por grupos de derechos civiles como "un agujero negro", han sido objeto de fuertes críticas. Un reporte del 2024 del Departamento de Seguridad Nacional documentó problemas en Basile, incluyendo infestaciones de mosquitos y falta de personal médico suficiente. En Jena, los detenidos se alojan en grandes habitaciones con 50 a 80 personas en literas metálicas, con una rutina diaria que inicia a las 3:30 a.m. Las condiciones se describen como brutales.
Según un reporte de The Wall Street Journal, los detenidos pueden realizar trabajos voluntarios por un dólar al día, dinero que pueden usar en la tienda del centro. La situación económica es preocupante; una bolsa de Doritos cuesta $9 dólares en el centro de Basile.
Grupos como el Robert F. Kennedy Human Rights han documentado, en un reporte titulado "Inside the Black Hole", "abusos sistemáticos de los derechos humanos" en estas instalaciones. Se señala la privación de necesidades humanas, trato abusivo y discriminatorio, y negligencia médica. La falta de acceso a abogados, traductores y la dificultad de preparar documentos legales en inglés, son obstáculos adicionales que enfrentan los detenidos.