"Se activaron protocolos de rescate inmediato ante la evidencia de privación ilegal de la libertad", confirmó un comunicado conjunto de la Fiscalía General de la República y la Secretaría de Seguridad Pública estatal. Las víctimas, cuyas identidades se mantienen en reserva, presentaban signos de deshidratación y lesiones menores, según los primeros reportes médicos.
Detrás de este hecho hay un entramado más complejo:
El operativo en Cosalá ocurre 48 horas después de que el gabinete de seguridad federal presentara un balance sobre la estrategia en la región. Entre logros y desafíos, una cifra resalta: 1,487 detenidos y 3,003 armas decomisadas, equivalente al 20% del total nacional. Las ocho vidas recuperadas esta madrugada suman a un conteo donde cada rescate representa una batalla ganada contra la maquinaria del secuestro.