Alejandro Kirk, el receptor sonorense, emergió como el héroe inesperado en momentos clave. Primero, en la séptima entrada, conectó un jonrón de dos carreras que acercó a su equipo. Pero no fue suficiente. Una entrada después, con las bases llenas y el marcador 5-4 en contra, Kirk volvió a aparecer para dar el golpe definitivo: "Solo quería hacer contacto y dejar que pasara lo que tuviera que pasar", comentaría más tarde.
Los detalles que marcaron la diferencia:
Mientras Jeff Hoffman aseguraba el último out, en el dugout se respiraba alivio. Los Azulejos (72-51) suman así una victoria que refuerza su posición en la lucha por los playoffs, demostrando una vez más que en el béisbol nada está escrito hasta el último out.