Rescate heroico salva a caballo de morir congelado en Nueva York
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El lunes por la noche, la tranquilidad se vio interrumpida por los angustiosos relinchos de un caballo. Sly, un imponente ejemplar de 590 kilogramos y 22 años de edad, había protagonizado un accidente: cayó a través del hielo que cubría el estanque de su propiedad.
Su dueña, Ali Ernst, quien también trabaja como especialista en el Hospital Equino Rood & Riddle, lo vio todo. “Estaba perdiendo la batalla para mantenerlo por encima del agua,” recuerda Ali, describiendo la desesperación de esos momentos iniciales. Rápidamente, hizo una serie de llamadas pidiendo ayuda, mientras simultáneamente se acercaba al peligroso agujero en el hielo, sujetando la cabeza de Sly para mantenerlo a flote.
La respuesta fue inmediata. El agente Kyle Clinton de la policía de Saratoga Springs fue el primero en llegar, y junto a Ali, comenzaron la labor de rescate. A ellos se unieron rápidamente más agentes, vecinos y familiares, formando un equipo improvisado pero efectivo. La escena, capturada en las cámaras corporales de los oficiales, es un testimonio de la colaboración humana.
La estrategia fue meticulosa y precisa. Inicialmente, una cuerda fue atada al cabestro de Sly. Luego, “Eché toda la cuerda en el agujero y simplemente comencé a tirarla de vuelta con la esperanza de que atrapara una pata trasera, y lo hice, y todos comenzamos a jalar,” explica Ali, detallando la tensión del momento. Con tres cuerdas asegurando al animal, y el grito unísono de "¡Uno, dos, tres, tira!", nueve personas trabajaron al unísono para sacar a Sly del agua helada.
Una vez fuera, Sly, después de unos minutos, pudo ponerse de pie. Si bien presentó hipotermia inicialmente, para el miércoles ya estaba recuperado y de regreso a casa. Las medidas de seguridad se reforzaron: “Ahora hay una cerca eléctrica alrededor del estanque,” afirma Ali, con una sonrisa que evoca el final feliz de una historia que comenzó con un frío estremecedor.
La lección aprendida, sin embargo, trasciende el simple refuerzo de la seguridad. Es la reafirmación del espíritu comunitario, la capacidad humana para la acción inmediata, y la fuerza inquebrantable de los lazos entre humanos y animales.