Microtemblores sacuden el Área de la Bahía de San Francisco

La rutina de la tarde se vio interrumpida, no por un colapso masivo, sino por vibraciones sutiles, casi invisibles. El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) registró dos temblores. El primero, de magnitud 2.9, sacudió la zona cerca de Dublin, California, alrededor de las 4:58 p.m. hora local. Su epicentro se situó a unos tres kilómetros al oeste de Dublin y a cinco kilómetros al sur de San Ramón, a una profundidad de aproximadamente 10.3 kilómetros. Según el USGS, el temblor se sintió desde San Francisco hasta San José.
Horas más tarde, aproximadamente a las 10:43 p.m., un segundo sismo, esta vez de magnitud 2.8, remeció la zona cercana a Orinda. Este evento, ubicado a unos dos kilómetros al oeste de Orinda y tres kilómetros al este de Berkeley, también tuvo un alcance similar, percibiéndose sus efectos desde San Francisco hasta San José. “La profundidad del segundo sismo fue similar al primero,” confirmó un portavoz del USGS.
Afortunadamente, y a pesar del alcance de las vibraciones, no se reportaron daños ni heridos en ninguno de los dos eventos. Esto nos lleva a la pregunta: ¿qué magnitud sísmica provoca daños? La respuesta del USGS es categórica: "No existe una magnitud única por encima de la cual se produzcan daños. Depende de varios factores, incluyendo la distancia al epicentro, el tipo de suelo, y la construcción de los edificios." Generalmente, se considera que los daños empiezan a ser significativos a partir de magnitudes superiores a 4 o 5.
Estos sismos en el Área de la Bahía ocurren tras el devastador terremoto que azotó Myanmar y Tailandia la semana pasada, recordándonos la imprevisibilidad de la naturaleza y la importancia de la preparación ante estos eventos.