Detrás de las rejas, "no hay detenidos, hay trabajadores esclavizados", asegura un informe de Faith in the Valley. La denuncia detalla cómo GEO Group, la empresa privada que administra estas instalaciones para ICE, ha convertido la detención migratoria en un negocio multimillonario.
Los números hablan por sí solos:
La resistencia se organiza desde adentro. Detenidos han implementado:
Este caso no es aislado. Forma parte de un patrón nacional donde centros de detención privados acumulan denuncias por violaciones sistemáticas a derechos humanos. En Kern, condado con alta población migrante, la batalla sigue su curso mientras las celdas se llenan.