Se trata de una iniciativa impulsada por Petróleos Mexicanos (Pemex), en colaboración con una cooperativa que ha demostrado ser un ejemplo de perseverancia y trabajo comunitario: la Cooperativa Tosepan Moliniaj, ubicada en Cuetzalan del Progreso. La clave de este proyecto radica en su administración: está a cargo de mujeres indígenas emprendedoras. No es solo una gasolinera; es una Gasolinera del Bienestar, un símbolo de empoderamiento y un motor para impulsar la economía local.
Según palabras del Director General de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, “Esta gasolinera es más que una estación de servicio; materializa todo lo que simboliza la cooperativa Tosepan Moliniaj, un referente de unidad, esfuerzo colectivo y lucha incansable por el bienestar de las familias más necesitadas, entre los pueblos náhuatl, tutunakú y mestizos de la región”.
El significado del nombre de la cooperativa, “Unidas en movimiento” en náhuatl, resume a la perfección el espíritu de esta iniciativa. Forma parte del programa Gasolineras Comunitarias para el Bienestar en Regiones Indígenas del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, con el objetivo de:
- Garantizar el acceso a combustibles de calidad a precios justos.
- Fomentar la autonomía económica de las comunidades indígenas.
Esta iniciativa en Cuetzalan del Progreso, más allá de proveer combustible, se presenta como un ejemplo inspirador de cómo la colaboración público-privada y el empoderamiento femenino pueden construir un México más justo y equitativo.
