"Estamos ante un intento de condicionar la autonomía universitaria bajo criterios políticos", advirtió la Dra. Leila Hudson, jefa de facultad de la Universidad de Arizona, una de las receptoras del polémico documento. La institución, reconocida por su alta matrícula hispana en programas de investigación, ahora enfrenta una disyuntiva que podría impactar su modelo educativo.
El llamado Pacto para la Excelencia Académica exige a las universidades:
El senador Mark Kelly no dudó en calificar la estrategia como "intimidación sistemática" hacia las instituciones educativas. Mientras tanto, las universidades tienen hasta el 21 de noviembre para responder si aceptan el acuerdo que, según el texto, les daría acceso preferencial a: