Rivalidad universitaria cede a la camaradería en el NFL Combine
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Más allá de los nombres resonantes y las estadísticas imponentes, hay historias fascinantes. Mason Graham y Kenneth Grant, por ejemplo, dos "monstruos" de la defensa de Michigan, quienes durante tres temporadas se disputaron el título del mejor tackle defensivo, ahora comparten el mismo sueño: ser seleccionados en las primeras rondas del draft. Su rivalidad, lejos de ser un obstáculo, los impulsó a la excelencia, convirtiéndolos en All-Americans y principales prospectos.
Pero la rivalidad amistosa no se limita a esta dupla. JT Tuimoloau y Jack Sawyer, alas defensivas de Ohio State y campeones nacionales, comparten habitación de nuevo, esta vez en Indianápolis, reforzando la camaradería forjada en el campo. Similarmente, Nic Scourton de Texas A&M, acompañado de su compañero Shemar Stewart, muestra la unión que trasciende las rivalidades universitarias. Incluso los tackles defensivos de Notre Dame, Howard Cross III y Rylie Mills, se unen al ambiente colaborativo del Combine, creando un panorama inusual en la liga.
“Es gracioso”, comentó Sawyer, “Nos dijeron que nuestros compañeros de habitación podrían ser al azar… y aquí viene JT caminando por el pasillo. Es bueno compartir habitación con él de nuevo”. Esta semana, sin embargo, la camaradería se pone a prueba. Las noches se dedican a entrevistas con equipos y el jueves llega la evaluación física en el campo.
Mientras la atención se centra en figuras como Abdul Carter o Jalon Walker, otros buscan su oportunidad. Stewart y Scourton, por ejemplo, son considerados los mejores alas defensivas tras Carter. Scourton, con 15 capturas en las últimas dos temporadas, y Stewart, compiten por un lugar destacado. La situación de Cross y Mills es diferente; Cross, un All-American de segundo equipo en la pretemporada, se perdió seis semanas por una lesión. Mientras intenta recuperar su valor, apoya a Mills, quien sufrió una rotura de ligamento cruzado anterior. Ambos, apoyándose mutuamente, buscan demostrar su valía.
Así, en medio de la intensidad del Combine, se revela una historia de superación y compañerismo. La rivalidad universitaria da paso a una colaboración inesperada, donde el apoyo mutuo se convierte en un factor crucial en la búsqueda del sueño profesional.