Edwards lidera a Timberwolves a la victoria tras impactante lesión

La energía de la afición, un mar de camisetas azules y grises, era contagiosa. Algo grande estaba sucediendo, aunque aún no era del todo evidente.
El partido entre los Timberwolves de Minnesota y los Nets de Brooklyn prometía ser reñido, y así fue durante los primeros minutos. Sin embargo, Anthony Edwards, la estrella local, protagonizó un momento de alta tensión. Después de un espectacular tiro de tres puntos a finales del segundo cuarto, sufrió un "susto", como luego lo calificaría la prensa. Al retroceder, pisó el pie del entrenador de los Nets, Jordi Fernández, y tuvo que ser ayudado a salir de la cancha. El silencio se apoderó del estadio por unos segundos. La incertidumbre era palpable.
Pero la preocupación duró poco. Edwards, demostrando su garra y resistencia, regresó para el inicio de la segunda mitad. Su reaparición fue recibida con una ovación ensordecedora. Y no solo regresó, sino que lo hizo con una fuerza descomunal. Terminó el encuentro con una impresionante cifra de 28 puntos, liderando la victoria de su equipo por un contundente 105-90.
El apoyo de sus compañeros fue fundamental. Rudy Gobert, con una actuación sólida de 21 puntos y 18 rebotes (9 de 10 tiros de campo), se convirtió en un pilar inamovible para Minnesota. Por parte de los Nets, Nic Claxton (18 puntos) y Dariq Whitehead (17 puntos) intentaron frenar la ofensiva de los locales, pero la diferencia fue abismal.
Los Timberwolves lograron tomar la delantera a partir del segundo cuarto, manteniendo una ventaja que nunca perderían. Edwards contribuyó significativamente, anotando 15 puntos en la primera mitad, clave para llegar al descanso con una ventaja considerable de 49-37. A pesar de un porcentaje de triples no tan alto (31%, 13 de 42), la efectividad de Edwards (5 de esos triples) resultó decisiva. Minnesota logró su cuarta victoria consecutiva, demostrando su buen momento de forma en la liga.
La noche finalizó con una victoria rotunda para los Timberwolves, pero lo que se recordará es la resiliencia de Edwards, su capacidad para superar un incidente que podría haberlo marginado, y su brillante desempeño posterior. Un verdadero espectáculo para los aficionados.