En la novena entrada, con un jonrón de dos carreras, Roman Anthony selló su debut en el mítico estadio neoyorquino con una jugada que dejó sin palabras a más de uno. El batazo, su quinto en la MLB, llegó tras un error de Paul Goldschmidt, sumando un tercer impulso a su cuenta personal y dando un respiro a su equipo. "Solo quería conectar bien la pelota y ayudar al equipo", comentaría después el joven de 22 años, quien ya empieza a sonar fuerte en las ligas mayores.
El partido, sin embargo, no fue un paseo para Boston. Los números lo dicen todo:
Con este triunfo, los Red Sox no solo cortaron su mala racha de tres derrotas, sino que se acercaron a un juego del wild card de la Liga Americana, avivando la esperanza de sus fanáticos en una temporada que promete más emociones.