"Ni siquiera lo vi caer. Solo escuché al público", confesaría después el receptor, cuyo jonrón selló el 2-1 definitivo.
El triunfo no solo marcó la cuarta victoria consecutiva de los Orioles, sino que rompió varios récords:
El pitcheo de Baltimore fue clave. Dean Kremer inició con tres entradas perfectas antes de salir por molestias en la rodilla, pero la bullpen (incluyendo al cubano Yennier Cano) mantuvo el cerco. Mientras, los errores de Los Ángeles resultaron fatales: un wild pitch de Ryan Brasier permitió a Jackson Holliday anotar la primera carrera en la quinta.
Entre las actuaciones latinas destacaron: