Y en medio de esa presión, Aaron Nola recordó por qué es uno de los pilares de los Filis de Filadelfia.
El derecho lanzó seis entradas magistrales, permitiendo apenas tres hits y ponchando a siete bateadores. Su dominio en el montículo fue tan contundente que los Mets de Nueva York apenas rozaron oportunidades de anotar. "Cuando Nola está así, con ese control y esa mezcla de lanzamientos, es casi imposible hacerle daño", comentó un scout desde las gradas.
Mientras Filadelfia consolida su ventaja, Nueva York enfrenta preguntas urgentes. Con el trade deadline acercándose, cada derrota pesa como una losa en su aspiración de alcanzar a su rival de división. El panameño Edmundo Sosa, con tres hits en el juego, fue otra pieza clave para los Filis en una noche donde los detalles marcaron la diferencia.