Y aunque algunos ya empiezan a sacar conclusiones apresuradas, lo cierto es que el camino al Super Bowl es largo.
En Green Bay, los Lions de Detroit no pudieron con la energía de Jordan Love y Micah Parsons. El marcador final (27-13) reflejó una ofensiva que no encontró su ritmo, algo inusual para un equipo que el año pasado rompió récords. "Pensé que estaríamos mucho más limpios de lo que estuvimos", admitió Dan Campbell, el entrenador en jefe. La salida del coordinador ofensivo Ben Johnson a Chicago parece haber dejado vacíos que aún no se llenan.