"Habla del atractivo de Dublín y de Irlanda para esa audiencia de Estados Unidos", reveló Henry Hodgson, gerente general de la NFL para Reino Unido e Irlanda, en una entrevista exclusiva. Los números respaldan su entusiasmo: el 33% de las solicitudes de boletos provino de aficionados estadounidenses, un porcentaje inusual para encuentros internacionales. "Normalmente verías que la mayoría proviene del mercado local", admitió.
Los detalles que hacen único este evento:
La transmisión alcanzará hasta 20 millones de televidentes solo en EE.UU., según cifras oficiales. Una vitrina global para Irlanda, aunque algunos cuestionen el costo. Mientras, en Pittsburgh y Minnesota, las maletas ya están listas: los aficionados viajan con la certeza de que, por un domingo, Dublín será territorio de la NFL.