Ángela Aguilar da un giro en su carrera con su primer álbum independiente

La joven de 21 años, integrante de la reconocida dinastía Aguilar –hija de Pepe Aguilar, nieta de los legendarios Antonio Aguilar y Flor Silvestre–, ha dado un paso audaz. Tras su boda el pasado julio con el también cantante Christian Nodal –un tema que prefiere mantener en la intimidad–, Ángela está produciendo su propio material discográfico por primera vez. “Dudé mucho porque nunca lo había hecho antes, pero estoy descubriendo el sonido que quiero”, confiesa.
Este nuevo álbum, a diferencia de sus trabajos anteriores producidos por su padre, representa un giro significativo. “Es el primer álbum que hago completamente sola. Me encargo de los arreglos, escojo las canciones, dirijo mi voz”, explica con entusiasmo. Un álbum de mariachi, sí, pero con un toque moderno e inesperado. "La mayoría de las canciones están escritas por mujeres mexicanas. Tiene subgéneros de mariachi que no esperas que yo cante nunca."
Su trayectoria, lejos de ser un camino fácil, ha sido un aprendizaje constante. Su formación comenzó en la infancia, compartiendo escenario con su padre desde temprana edad y lanzando su primer álbum a los ocho años. Tres canciones #1 en la lista Regional Mexican Airplay de Billboard y cuatro éxitos en el top 10 de Latin Airplay, incluyendo su primer #1 en esta lista, "Por el Contrario", junto a Leonardo Aguilar y Becky G, atestiguan su talento y perseverancia.
Pero la disciplina y el arduo trabajo no han impedido que la familia Aguilar le brinde su invaluable retroalimentación. “Es una crítica constructiva,” comenta Ángela con una sonrisa pícara. “No nos vemos tan a menudo, así que cuando lo hacemos, ¡wow!, me ponen al día con sus comentarios. Mi mamá, por ejemplo, me dijo que abriera más la boca al cantar porque no entendía lo que decía. Mi papá es igual. Eso me ayuda mucho. No quiero que la gente me diga que algo es bueno cuando no lo es. Hay muchos aduladores en la industria, así que lo mejor es tener una familia que forma parte de esta vida artística.”
El apoyo de su madre, Aneliz Aguilar, también su manager, ha sido fundamental. “Tenerla a mi lado me ha salvado,” afirma Ángela. “Ella me ha cuidado en esta industria que es tan difícil para las mujeres jóvenes, tan difícil que se escuche tu voz.” Una historia familiar que va más allá de la música, incluyendo la próxima paternidad de Gordo, su pug, quien se convertirá en padre de cinco cachorros, una situación que genera divertidos comentarios entre la familia. Por ahora, sin embargo, el foco está en la música, en explorar nuevos caminos mientras honra sus raíces.
Ángela, a sus 21 años, se encuentra en una fase de autodescubrimiento artístico. Un proceso de aprendizaje, de búsqueda personal que la lleva a crear un nuevo sonido, una nueva Ángela, para deleite de sus seguidores.