Fracaso de "Blancanieves": Disney enfrenta pérdidas millonarias

La nueva versión de Blancanieves de Disney, protagonizada por Rachel Zegler, ha enfrentado una serie de obstáculos desde su lanzamiento. Mientras que la cinta contaba con un presupuesto de producción que oscila entre $240 y $270 millones de dólares, sin incluir los cientos de millones invertidos en publicidad, su desempeño en taquilla ha estado muy por debajo de las expectativas.
El fin de semana de estreno, la película recaudó solo $42.2 millones de dólares en Estados Unidos. La caída en su segunda semana fue aún más pronunciada, con una disminución del 66%. A nivel mundial, la recaudación después de dos semanas apenas alcanza los $142.7 millones de dólares.
La recepción crítica tampoco ha sido favorable. Blancanieves cuenta con una puntuación del 40% en Rotten Tomatoes. Sin embargo, la recepción del público es notablemente más alta, alcanzando un 74% en la misma plataforma. Esta disparidad es interesante, y plantea interrogantes sobre las diferentes perspectivas que pueden existir en torno a la película.
Un nuevo reporte de Deadline estima que Disney podría enfrentar pérdidas de alrededor de $115 millones de dólares con esta producción. Este cálculo se basa en una proyección de ingresos globales de $225 millones de dólares ($100 millones de dólares en Estados Unidos y $125 millones de dólares en el resto del mundo). Las proyecciones incluyen también ingresos por alquileres, entretenimiento en casa, streaming y mercancía, sumando un total de $295 millones de dólares en ingresos.
El presupuesto total del proyecto, incluyendo producción, publicidad, y otros gastos, se estima en $410 millones de dólares. Aun cuando se consideren posibles ingresos futuros provenientes de parques temáticos o servicios de streaming como Disney+, el panorama financiero para Blancanieves permanece incierto.
Se ha especulado ampliamente sobre el impacto que la controversia en torno al casting de Zegler, de 23 años, y otros aspectos de la producción pudieron haber tenido en la taquilla. Algunos apuntan a su postura sobre el conflicto palestino-israelí como un factor que contribuyó a la decepcionante respuesta.
La calificación de 1.5 en IMDB, una de las peores de la historia, también añade otro factor a considerar en el análisis de este caso.