Leonardo García: Sueños con Andrés García en Acapulco

Para algunos, es simplemente un destino turístico; para otros, un lugar cargado de significado personal. Este es el caso de Leonardo García, quien lleva consigo un vínculo peculiar con esta ciudad costera, un vínculo que trasciende la realidad.
Leonardo, hijo del inolvidable Andrés García, comparte una experiencia íntima y peculiar. Desde la partida de su padre, a sus 52 años, ha vivido una serie de encuentros nocturnos, no en la realidad tangible, sino en el mundo de los sueños. No se trata de recuerdos vagos, sino de presencias oníricas vívidas e insistentes.
En una reciente entrevista, Leonardo reveló: “Sí, se me ha presentado varias veces en mis sueños, efectivamente. Son raros (los sueños), pero se me aparece, no me habla, pero se me ha aparecido muchísimo físicamente”. Estas apariciones, según él, suelen situarse en los icónicos paisajes de Acapulco: las playas, las empinadas colinas. A veces, Andrés aparece sonriente; otras, con una expresión seria, observando en silencio, una presencia silenciosa e inmóvil.
Recordemos que la causa del fallecimiento de Andrés García fue ascitis y cirrosis. Sin embargo, las apariciones oníricas en los sueños de Leonardo trascienden la simple nostalgia. El mítico actor, recordado por su emblemático papel como Pedro Navajas, se manifiesta de forma física, casi tangible, interactuando con el entorno, pero sin emitir palabra. Como confiesa Leonardo: “Despierta uno y le digo a mi mujer: ‘Oye, soñé de nuevo con el jefe’. Algunas veces lo sueño enojado y otras veces muy sonriente, positivamente”.
Intrigado por estas experiencias, Leonardo no descarta explorar una conexión más profunda con el espíritu de su padre. Considera consultar con un médium, pero con cautela: “No soy tanto de ese tipo de cosas, pero buena idea. Puede ser, si me encuentro con uno que no sea charlatán, que realmente tenga conexión para abrir el portal”, explicó.
Los detalles de estas visitas oníricas permanecen en un velo de misterio. La pregunta persiste: ¿Qué mensajes, si los hay, intenta transmitirle Andrés García desde el más allá? Las apariciones, lejos de ser perturbadoras, se presentan como un diálogo silencioso, un eco intangible de una vida intensa que continúa resonando en la memoria de su hijo.