El juez Lewis Liman, quien lleva el caso, habría dejado caer una frase que resonó como un eco de los clásicos desaires de Mariah Carey: "La fama es efímera", dijo ante la presencia de la actriz, según testigos presentes en la sala. Pero eso no fue todo. El magistrado admitió, sin pelos en la lengua, que no tenía idea de quiénes eran Blake Lively ni Justin Baldoni antes de que el caso llegara a sus manos.
El momento incómodo se dio después de que el abogado de Baldoni, Kevin Fritz, sugiriera que Lively recibía "un trato especial por ser una celebridad". La respuesta del juez fue contundente: "No ayuda en nada empezar a lanzar acusaciones", advirtió, pidiendo que el caso se centrara en los hechos y no en el estatus de las partes involucradas.
- La audiencia ocurrió justo antes de que Lively fuera citada a declarar.
- El juez desestimó por completo la relevancia de la fama en el proceso legal.
- Baldoni había presentado una contrademanda contra Lively y Ryan Reynolds, pero fue desechada en junio.
Lo que empezó como una disputa entre colegas de reparto en "It Ends With Us" ahora tiene a Hollywood pendiente de cada movimiento judicial. Y aunque el juez insista en que la fama no importa, lo cierto es que este caso sigue acaparando titulares.
