La noticia fue confirmada por Sydney Pitt, nieta de Jane, a través de un emotivo homenaje en Instagram. "Mi dulce abuelita, no estábamos listos para que te fueras, pero saber que ahora eres libre para cantar, bailar y pintar de nuevo lo hace un poco más llevadero", escribió junto a fotografías familiares que reflejan momentos de complicidad y cariño.
Entre los recuerdos más entrañables que Sydney compartió:
- Las mañanas de helado de plátano para el desayuno
- Las tardes jugando Trouble y creando manualidades
- Las visitas a Silver Dollar City, donde Jane se subía a todas las atracciones sin perder el ánimo
- Las cenas en Olive Garden seguidos de minigolf, donde hacía trampa con picardía para ayudar a sus nietos
Fuentes cercanas a la familia confirmaron el deceso a medios especializados, aunque aún no se ha revelado la causa exacta ni la fecha precisa. Lo que sí queda claro es el legado de una mujer que, como describió su nieta, era el amor en su forma más pura.
Más allá del dolor, los Pitt encuentran consuelo en los recuerdos: cada pincelada, cada gesto amable, cada colibrí que se acerca será un mensaje de que Jane sigue presente.
