Según los archivos, la publicista de Baldoni, Melissa Nathan, coordinó con el consultor en redes sociales Jed Wallace —dueño de la firma Street Relations— una campaña para "cambiar la narrativa" en plataformas como Instagram, TikTok y Reddit. En un correo de agosto de 2024, Nathan detalló que el equipo trabajaría en actividades "en su mayoría imposibles de rastrear", incluyendo la creación de cuentas falsas para contrarrestar críticas hacia Baldoni.
- $30,000 mensuales por tres meses era el costo del servicio, según la cotización filtrada.
- El objetivo: "Semillar engagement" y "responder a cuentas negativas" sin dejar huella.
- Se menciona específicamente la preocupación por el posible apoyo de Taylor Swift a Lively.
En otro intercambio, Jamey Heath, socio de Baldoni en Wayfarer Studios, admitió en un mensaje: "Estoy en medio de navegar una crisis... Hay que manejar cada mina para que no explote". Aunque exageró cifras —habló de $9 millones—, fuentes cercanas confirmaron que la inversión real rondaba los $15,000.
Lo más revelador: un plan interno denominado "mitigación y remediación digital" buscaba eliminar contenido perjudicial, manipular resultados en Google e incluso desaparecer hilos completos en Reddit. "La parte integral es ejecutar todo sin huellas", escribió Katie Case, empleada de la agencia de Nathan.
Lively, quien acusa a Baldoni de acoso sexual durante el rodaje, respondió contundente: "La evidencia de la campaña difamatoria es abrumadora. Solo lean los mensajes de Nathan y los 'servicios' de Wallace". Por su parte, Wallace niega el uso de bots y asegura que solo monitoreaba redes para Baldoni.
El caso, que incluye contrademandas por difamación, tendrá su próxima audiencia en marzo de 2026. Mientras tanto, los documentos judiciales siguen destapando la guerra sucia tras bambalinas de Hollywood.
