Según documentos judiciales obtenidos exclusivamente, Danny Greenberg, exagente de Justin Baldoni, utilizó la palabra "extorsión" para describir el comportamiento de Blake Lively durante el rodaje. Los correos internos muestran que Greenberg asesoró a Baldoni sobre cómo abordar con Sony Pictures lo que llamaron "un intento de control absoluto por parte de la actriz".
Mientras Hollywood espera el juicio programado para 2026, los correos filtrados pintan un escenario donde el drama fuera de pantalla superó con creces a la trama de la película. Lo único claro hasta ahora: este es un conflicto que no terminará con los créditos finales.