¿Alguna vez has recibido una llamada de un cobrador que te deja con la piel de gallina? No estás solo. Cada vez más personas se ven envueltas en un laberinto de llamadas telefónicas de cobro, algunas legítimas, otras, verdaderas trampas.
Según la Oficina de Protección Financiera del Consumidor (CFPB), el panorama del cobro de deudas está cambiando. Los estafadores se aprovechan de la incertidumbre, fabricando deudas falsas que pueden afectar gravemente tu historial de crédito. ¡Y lo peor? Muchas veces, estas deudas se atribuyen a gastos médicos o alquiler, dos temas sensibles para la mayoría.
¿Cómo te proteges? Aquí te dejamos algunos consejos claves: