Derechos de migrantes ante ICE: Guía esencial de protección

La respuesta no es sencilla y depende de varios factores, incluyendo el lugar de la detención. Si el arresto ocurre en la vía pública, en un vehículo o incluso en los juzgados, las protecciones legales son menores comparadas con una detención en el domicilio.
Es crucial entender que los agentes del ICE no están obligados a usar uniforme, ni a identificarse abiertamente. Pueden seguirte, observarte y luego detener de forma inesperada. Si te encuentras en esta situación, antes de responder a cualquier pregunta, formula la pregunta clave: "¿Soy libre de irme?". Si la respuesta es afirmativa, retírate. De lo contrario, puedes ejercer tu derecho a guardar silencio.
"No quiero responder ninguna pregunta. Quiero hablar con mi abogado", es una frase que debes recordar. Recuerda que cualquier información que proporciones puede ser usada en tu contra.
En cuanto a las entradas a domicilio, la ley es clara: el ICE necesita una orden judicial firmada por un juez para ingresar a tu vivienda sin tu consentimiento. Si llegan a tu casa, tienes derecho a pedir identificación y a solicitar que te muestren la orden judicial, incluso pidiéndoles que la pasen por debajo de la puerta.
Si eres detenido, tienes derecho a informar sobre cualquier condición médica, necesidades de cuidado infantil, y por supuesto, al derecho a permanecer en silencio y a negarte a entregar documentos sin orden judicial. También puedes rehusarte a firmar cualquier documento sin la asesoría legal adecuada.
Para quienes se encuentran en situación irregular o con antecedentes penales, la preocupación es comprensible. Se recomienda elaborar un plan familiar que incluya: