20 años sin Juan Pablo II: Vaticano conmemora legado papal

Se conmemoraban veinte años de la muerte de San Juan Pablo II, un papa que dejó una huella imborrable en la historia de la Iglesia Católica y en el mundo. Sin embargo, la ausencia de un personaje clave marcó esta celebración: el Papa Francisco, convaleciente en la Casa Santa Marta tras una larga hospitalización.
La misa, presidida por el Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado Vaticano, estuvo marcada por la elegancia sobria y el profundo respeto. La presencia de dignatarios como la primera ministra italiana Giorgia Meloni, una delegación polaca, y el Cardenal Stanislaw Dziwisz, secretario personal de Juan Pablo II durante décadas, aportó un halo de relevancia política e histórica al acto.
“Un santo, un peregrino incansable,” así lo describió Parolin en su homilía, recordando los numerosos viajes de Juan Pablo II que modernizaron la imagen de la Iglesia ante el tercer milenio. Sus iniciativas diplomáticas en pos de la paz, aunque a menudo ignoradas, fueron elogiadas como un testimonio de su compromiso.
El Cardenal Dziwisz, con sus 85 años, añadió un toque emotivo a la ceremonia. Sus palabras, repletas de cariño y respeto, pintaron un retrato vívido del carisma de Wojtyla: “Se acercó al corazón de millones de fieles de todo el mundo. Creemos firmemente que él mismo, ahora, nos mira desde las alturas, apoyando a toda la Iglesia en su peregrinaje hacia la eternidad.” Además, recordó al Papa Francisco, rezando por su salud y deseándole fortaleza en su labor.
La basílica, adornada con flores sobre la tumba de Juan Pablo II, fue testigo mudo del fervor de los asistentes. Un cirio encendido sobre su sepulcro, al final de la misa, simbolizó la perdurable memoria de un pontificado de casi 27 años. Un legado que trasciende la fecha, y que se mantiene vivo en el recuerdo de millones. La imagen de la Curia Romana y la primera ministra italiana presentes, fieles a la figura del Santo Polaco, cerraron la escena.