91 horas bajo escombros: Milagro en Myanmar tras terremoto

Miles de personas, sin hogar y atemorizadas por posibles réplicas, dormían a la intemperie, buscando refugio bajo las estrellas o en precarias tiendas de campaña. El drama, sin embargo, no se limitaba a la destrucción. En medio del caos, una historia de supervivencia conmovía al mundo. Se trataba de una mujer de aproximadamente sesenta años, atrapada durante 91 horas bajo los escombros en Naipyidó, la capital del país. Según el reporte del servicio de bomberos de Myanmar en Facebook, la mujer “fue encontrada viva” el martes por la mañana y “rescatada con éxito”, siendo trasladada inmediatamente a un hospital cercano.
Mientras tanto, en la vecina Tailandia, la tragedia también golpeaba con fuerza. El terremoto, que se sintió a cientos de kilómetros de distancia, provocó el colapso de un rascacielos de 30 plantas en construcción en Bangkok. El gobernador de la capital tailandesa, Chadchart Sittipunt, declaró que las labores de rescate habían entrado en una “segunda fase”, enfocadas en el levantamiento de materiales pesados con la esperanza, aunque remota, de encontrar supervivientes. Al menos 20 personas murieron en Tailandia por el sismo.
En Mandalay, la situación era crítica. El relato de Soe Tint, un relojero local, resume el miedo colectivo: “No me siento seguro. Hay edificios de seis o siete plantas inclinados junto a mi casa y pueden colapsar en cualquier momento”. La imagen de una sala de exámenes, donde parte del edificio se derrumbó sobre cientos de monjes durante una prueba, con las bolsas de libros de las víctimas aún sobre una mesa, es desgarradora. El olor a descomposición se hacía cada vez más intenso, un triste presagio del creciente número de víctimas. Un crematorio en las afueras de la ciudad ya había recibido cientos de cuerpos, y se esperaban muchos más.
El gobierno birmano, en medio de la crisis humanitaria, decretó un minuto de silencio en conmemoración de las más de 2,700 personas muertas y los miles de heridos y desaparecidos. El balance, según el jefe de la junta militar Min Aung Hlaing, es preliminar y se espera que aumente considerablemente a medida que los equipos de rescate alcancen las zonas más afectadas y aisladas.
Las escenas en el complejo de apartamentos Sky Villa, uno de los más dañados de Mandalay, fueron particularmente impactantes. Los equipos de rescate, en señal de respeto durante el minuto de silencio, detuvieron su labor, formando una línea con las manos en la espalda. La magnitud del desastre es aún incierta, dejando una estela de dolor y devastación en un país ya golpeado por la guerra civil.