Desde el primer cuarto, los Colts impusieron su ritmo. "Cuando el corredor encuentra su cadencia, todo el equipo se alimenta de eso", comentó un analista durante la transmisión. Y Taylor lo demostró: 16 acarreos para 94 yardas y tres anotaciones, consolidando su tercer juego con hat-trick de touchdowns en lo que va del año.
Pero no fue un show individual. Daniel Jones mantuvo los pases bajo control con 23 de 34 completados para 288 yardas y dos anotaciones, mientras la defensa de los Colts ahogó a los Chargers en la primera mitad, permitiéndoles apenas un gol de campo. Los números hablaron por sí solos:
Para Indianápolis, este triunfo no solo significa mantenerse en lo más alto de la AFC Sur con 6-1, sino romper maldiciones: era su primera victoria contra los Chargers desde 2016 y la primera vez que vencían a un equipo de Los Ángeles desde la era de Reagan. La Associated Press destacó que es su mejor arranque desde 2009, y con actuaciones como esta, parece que solo es el comienzo.