Australia ofrece $680,000 para médico rural

La historia comienza en Julia Creek, un pequeño pueblo en Queensland, con una población cercana a los 500 habitantes. Imagina un lugar donde el cielo se tiñe de anaranjado intenso al atardecer, los niños juegan al aire libre y la vida transcurre a un ritmo diferente, más pausado. Pero este idílico escenario esconde una realidad: la falta de un médico residente permanente.
El Dr. Adam Louws, quien llegó a Julia Creek en 2022 tras una llamativa oferta de empleo, se marcha en mayo. Su experiencia ha sido, en sus propias palabras, "El dinero abunda. De verdad que lo es", pero la distancia de su familia ha resultado insalvable. Su partida deja un vacío importante en la comunidad, lo cual nos lleva a un dato clave: el pueblo está ofreciendo un salario excepcional de hasta 680.000 dólares australianos (aproximadamente 428.000 dólares estadounidenses), más vivienda y coche, para atraer a un sucesor. Este salario, según la Associated Press, duplica lo que ganaría un médico de familia en Brisbane.
La oferta es tentadora, pero refleja una problemática mayor. La falta de médicos en las zonas rurales australianas es un desafío constante. Según un informe gubernamental de 2024, existía un déficit de 2500 médicos generales a nivel nacional, un problema que se agrava en áreas remotas como Julia Creek. La distancia a la ciudad más cercana, Townsville, situada a siete horas en coche, y la necesidad de que los estudiantes de secundaria se trasladen a internados en otras ciudades, son solo algunos de los factores que dificultan la llegada de profesionales de la salud.
El caso de Julia Creek no es aislado. Estados Unidos también enfrenta este reto, con un 65% de sus zonas rurales careciendo de médicos de atención primaria en 2023. Esta situación pone de manifiesto la necesidad de políticas públicas que incentiven a los profesionales de la salud a trabajar en estas zonas, más allá de las atractivas ofertas económicas.
La búsqueda del nuevo médico de Julia Creek se extiende hasta el domingo. La brecha entre las necesidades de la comunidad y la realidad de la práctica médica en zonas rurales, continúa vigente en el debate nacional australiano.