Bebé encontrada en la basura de Río: recolector la adopta

Trabajaban en el norte de la ciudad, entre montañas de desechos que parecían devorar la oscuridad. Era pasada la medianoche y la fatiga comenzaba a pesar, cuando algo llamó la atención de Samuel. Entre cajas de cartón y bolsas de plástico, algo pequeño y envuelto en una manta rosa. Al principio, pensó que era un juguete, una muñeca abandonada. Pero al acercarse, la realidad lo golpeó con una fuerza que aún lo conmueve: era una recién nacida.
La imagen de Samuel, con la frágil criatura en sus brazos, se viralizó rápidamente en las redes sociales. El contraste entre la ternura de la bebé y el brutal contexto de su hallazgo generó una mezcla de alegría y conmoción. "Es muy emocionante porque es una guerrera, ¿no? Ella nació de nuevo," declaró Da Silva, visiblemente emocionado, a la agencia AFP. Las lágrimas no pudieron contenerse ante la fragilidad de la vida encontrada entre la basura.
Anderson, compañero de trabajo de Samuel, describió la escena: "Cuando mi amigo Samuel la tomó en sus brazos, creo que se sintió más acogida, un poco más cálida. Fue entonces cuando comenzó a abrir los ojos." El relato resalta la delicadeza del momento, el contraste entre la dureza del trabajo y la vulnerabilidad de la recién nacida.
La policía de Río de Janeiro ya ha iniciado una investigación para identificar a la madre y determinar las circunstancias del abandono. Mientras tanto, la bebé se encuentra bajo la supervisión de los servicios de salud, reportando un estado de salud estable.
El caso ha reavivado un doloroso recuerdo para Samuel, quien hace 18 años encontró el cuerpo sin vida de una bebé en las mismas calles. En esta ocasión, sin embargo, la historia tiene un giro esperanzador: Samuel ya ha expresado su deseo de adoptar a la niña, dándole el amor y el cuidado que merece.
Detalles como la hora del hallazgo (pasada la 02:00 AM), la ubicación específica en el norte de Río y la descripción de la escena (una caja junto a un basurero) dan más contexto a una historia que, de ser solo un título, perdería la profundidad de las emociones involucradas. El deseo de Samuel de adoptar a la pequeña, después de haber vivido una experiencia similar hace 18 años, añade un toque de humanidad a la situación.