Corte Suprema confirma prohibición de vapeadores saborizados en Estados Unidos

El centro de la controversia reside en la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y su férrea postura contra los cigarrillos electrónicos saborizados. Empresas como White Lion Investments LLC y Vapetasia LLC, se enfrentaron a la FDA tras la negativa de esta a autorizar la comercialización de sus productos. Sus argumentos, que apuntaban a supuestas irregularidades en el proceso de revisión por parte de la FDA, fueron desestimados por la corte.
La Corte Suprema, en un fallo unánime emitido el miércoles 2 de abril, ratificó la decisión de la FDA. “Al final, no podemos afirmar que la FDA haya cambiado indebidamente su postura respecto a la evidencia científica, la eficacia comparativa o el tipo de dispositivo”, escribió el juez Samuel Alito en la opinión del tribunal. Este dictamen, aunque devuelve el caso a un tribunal inferior para su revisión, mantiene vigente la prohibición de estos productos en el mercado.
Pero, ¿qué hay detrás de esta decisión? La FDA argumenta que los sabores atraen a menores de edad, facilitando el acceso a la nicotina y sus nocivos efectos a largo plazo. “Sabores como frutas, caramelos y postres aumentan el atractivo del vapeo entre adolescentes,” señala un informe de la agencia. Las cifras son alarmantes: según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), más de 1.6 millones de niños y adolescentes en Estados Unidos usan actualmente cigarrillos electrónicos, y casi el 90% consume productos con sabores no autorizados.
La ley federal, desde 2009, exige que cualquier producto de tabaco nuevo demuestre a la FDA beneficios para la salud pública. La falta de claridad en la normativa ha generado tensiones entre la agencia y los fabricantes, llevando a esta batalla legal que llega a su punto álgido con el fallo de la Corte Suprema. La FDA ha rechazado millones de solicitudes, aprobando únicamente 34 productos sin sabor que cumplen con sus rigurosos estándares. Este contexto incluye ejemplos de sabores rechazados como “Killer Kustard Blueberry”, “Rainbow Road” y “Pineapple Express”, los cuales reflejan la estrategia de marketing dirigida a menores.
El impacto de este fallo se extiende más allá del ámbito legal. Organizaciones como la Campaign for Tobacco-Free Kids lo celebran como una victoria para la salud infantil, mientras que la controversia sigue vigente con las implicaciones políticas y las posibles modificaciones futuras por parte de la FDA. La sentencia no deja lugar a dudas sobre la autoridad de la FDA para establecer los criterios científicos que deben cumplir estos productos, reflejando la preocupación por la salud pública y la necesidad de proteger a los jóvenes de la adicción a la nicotina.
La jueza Sonia Sotomayor, en una opinión concurrente, enfatizó los “riesgos serios y bien documentados” que representan los sabores para los jóvenes, respaldando la exigencia de una evidencia científica rigurosa por parte de los fabricantes. La batalla por regular el vapeo continúa, con la Corte Suprema marcando un hito en la lucha contra el consumo de nicotina en menores.