Jueza federal ordena el regreso de un hombre enviado por error a la cárcel de El Salvador

El gobierno de Donald Trump, a través de su Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, describió el suceso como un "error administrativo". Sin embargo, la situación se complicó rápidamente. Kilmar Abrego García, un residente legal protegido desde 2011, se encontró en el Centro de Confinamiento de Terrorismo en Tecoluca, El Salvador, una cárcel de triste reputación, según la descripción de su esposa, Jennifer Vásquez Sura.
La abogada de Kilmar, Simon Sandoval-Moshenberg, desmintió categóricamente las acusaciones del gobierno que lo señalaban como miembro de la MS-13. "Si creían que cometió un delito, podrían haberlo arrestado y procesado. Si pensaban que era deportable por pertenecer a una pandilla, podrían haber presentado cargos en la corte de inmigración. No hicieron ninguna de esas cosas. Simplemente lo subieron a un avión", declaró Sandoval-Moshenberg a MSNBC.
El caso llegó a la corte federal de Greenbelt, Maryland, donde la Jueza Paula Xinis escuchó los argumentos. Un abogado del Departamento de Justicia, Erez Reuveni, admitió la falta de explicaciones coherentes por parte del gobierno: "No me van a gustar mis respuestas a mucho de esto. También estoy frustrado porque no tengo respuestas para muchas de estas preguntas". Incluso llegó a solicitar 24 horas para solucionar la situación.
La jueza Xinis, tras un breve receso, rechazó la solicitud, argumentando que el gobierno había agotado el tiempo. La decisión fue contundente: Kilmar Abrego García debía ser regresado a Estados Unidos antes del 7 de abril a las 11:59 pm. La jueza desestimó las afirmaciones sobre la supuesta afiliación de García a la MS-13, señalando la falta de evidencia legal.
Mientras tanto, el vicepresidente JD Vance, calificó a Kilmar como "no exactamente el padre del año". Una afirmación que su esposa, devastada, refutó rotundamente a NBC News: "Está equivocado. Mi esposo es el mejor padre. Cuida de nuestro hijo, que tiene autismo de alto espectro, y aunque es difícil, él lo maneja".
La visita de la Secretaria Noem a la prisión de Tecoluca, donde posó para una foto junto a los deportados, fue utilizada por la defensa como evidencia de la capacidad del gobierno para recuperar a Kilmar.