Deportaciones masivas de Estados Unidos: crisis migratoria en la CELAC

El eje central de la discusión: las deportaciones masivas desde Estados Unidos. La administración Trump, con su política migratoria inflexible, ha generado una ola de retornos forzosos a Latinoamérica, con cifras impactantes. Se estima que más de 113 mil personas han sido detenidas y cerca de 100 mil deportadas desde enero de 2025. Este flujo migratorio inverso está repercutiendo directamente en los países de la región, impactando su economía y sus sistemas sociales.
México, por ejemplo, con su presidenta Claudia Sheinbaum viajando a Honduras para la cumbre, ya ha recibido más de 24 mil 400 deportados en apenas ocho semanas. Entre ellos, cerca de 4 mil 600 son extranjeros, muchos venezolanos que han visto frustrado su "Sueño Americano".
Pero el impacto no se limita a México. Guatemala, El Salvador y Honduras, el llamado "Triángulo Norte", aunque aún no reportan un aumento drástico en deportaciones, albergan a millones de sus nacionales en Estados Unidos, de manera legal e ilegal. "Alrededor de 6 millones de nacionales de Guatemala, El Salvador y Honduras viven en Estados Unidos", según datos oficiales.
El compromiso del presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo de León, de recibir un 30% más de vuelos de repatriados, ilustra la compleja situación. Este acuerdo, similar a los firmados durante la administración Trump, suscita interrogantes sobre las condiciones de estas repatriaciones.
No sólo Guatemala enfrenta este dilema. Honduras ha recibido vuelos militares estadounidenses con migrantes venezolanos, mientras que El Salvador ha acogido a más de 200, algunos acusados de pertenecer al Tren de Aragua. Estas deportaciones, justificadas bajo la Ley de Enemigos Extranjeros de 1789, han generado denuncias de violaciones a los derechos humanos.
Costa Rica y Panamá también se encuentran en una situación similar, recibiendo migrantes deportados desde Estados Unidos. Nicaragua, a pesar de su discurso antiimperialista, sigue recibiendo vuelos con nicaragüenses deportados, aunque sin divulgar información pública al respecto. República Dominicana y Ecuador también se suman a la lista de países afectados, con cientos de sus nacionales deportados.
El panorama se complica aún más con la próxima revocación del "parole humanitario", un permiso migratorio que beneficia a cientos de miles de cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos. La fecha límite, el 24 de abril, obligará a muchos a abandonar Estados Unidos o enfrentar la irregularidad migratoria. Según el Departamento de Seguridad Nacional, más de 530 mil personas se beneficiaron de este programa.
En este contexto, la cumbre de la CELAC representa una oportunidad crucial para abordar un desafío compartido, cuyas implicaciones políticas y humanitarias se extenderán por toda la región.