Jueza decide trasladar el caso de estudiante turca a Vermont y prohíbe su deportación

La protagonista de esta historia es Rumeysa Ozturk, una estudiante de doctorado de 30 años que reside en Estados Unidos con una visa de estudiante. Su arresto el 25 de marzo, mientras se dirigía a celebrar el iftar, fue grabado en video y difundido ampliamente en redes sociales. Las imágenes muestran un procedimiento agresivo por parte de agentes federales de inmigración vestidos de civil y con el rostro cubierto, lo que provocó fuertes críticas por la falta de transparencia y la posible violación de los derechos de la detenida. El video muestra a Rumeysa gritando mientras la someten y la esposan.
La controversia no se limita al método de arresto. Rumeysa Ozturk fue acusada de actividades propalestinas, específicamente por haber firmado un artículo el año pasado en el que pedía a la Universidad Tufts, donde realiza sus estudios, que dejara de colaborar con Israel y reconociera el "genocidio palestino". La Administración, sin presentar pruebas contundentes, la acusa de apoyar a Hamás, grupo considerado terrorista por el gobierno estadounidense.
Tras su arresto inicial cerca de Boston, Rumeysa fue trasladada a Nuevo Hampshire, luego a Vermont y finalmente a Luisiana. Este peregrinar geográfico es crucial, pues la jueza federal Denise J. Casper, del distrito de Massachusetts, decidió que el caso se trasladara a Vermont. La razón: Rumeysa se encontraba detenida en Vermont cuando sus abogados presentaron una petición de habeas corpus, cuestionando la legalidad de su detención. La jueza rechazó la solicitud del gobierno de llevar el caso a Luisiana, donde actualmente permanece recluida, y prohibió su deportación hasta nueva orden judicial.
La decisión judicial no sólo afecta la ubicación del juicio, sino que también resalta la complejidad del proceso legal. La revocación de su visa estudiantil por parte del gobierno complica aún más la situación, abriendo la posibilidad de una expulsión por motivos migratorios. Mientras tanto, el caso recuerda el arresto de Mahmoud Khalil, un exalumno de la Universidad de Columbia, también detenido por supuestas actividades propalestinas y vínculos con Hamás, acusaciones que tampoco han sido probadas. Este paralelismo evidencia una posible pauta en el trato de individuos con posturas políticas pro palestinas en el país.