La Institución Correccional Baker, una prisión estatal semiabandonada a las afueras de Jacksonville, será el escenario del segundo centro de detención masiva para migrantes bajo el mandato de Ron DeSantis. "Estamos optimizando recursos estatales para proteger a los floridanos", declaró el gobernador durante el anuncio, omitiendo mencionar que el complejo fue cerrado en 2021 por falta de guardias.
Datos clave:
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, calificó la medida como "un ejemplo de eficiencia federal-estatal", aunque omitió que la Guardia Nacional—ya desplegada en cárceles por la crisis de personal—asumirá labores de custodia. Mientras, organizaciones civiles documentan irregularidades en el primer centro: