La renuncia sorpresiva de Adriana Kugler, gobernadora de la Fed, abrió la puerta para que Trump nominara a Stephen Miran, economista vinculado a su administración. Durante su audiencia en el Senado, Miran enfrentó cuestionamientos sobre su doble rol: "Mis decisiones se basarán en análisis técnicos, no en presiones políticas", declaró, aunque legisladores demócratas mostraron escepticismo.
"No hay atajos para la estabilidad económica", dijo durante su última conferencia, refiriéndose a indicadores como:
Entre bastidores, funcionarios de la Fed admiten que la batalla legal por la destitución de Cook podría prolongarse meses, dando oxígeno a la institución. Mientras tanto, Wall Street opera con la certeza de que, más temprano que tarde, las tasas bajarán... aunque nadie sabe exactamente cuándo ni cómo.