Tiroteo en Phoenix deja una joven muerta: familia ofrece recompensa por información

Cerca de las 2:00 a.m., en la intersección de la 33a Avenida y la calle Willetta, al sur de McDowell Road, una discusión aparentemente trivial escaló hasta desembocar en un tiroteo indiscriminado. El sonido de las balas rompía la calma nocturna, transformando una fiesta en una zona de guerra improvisada.
Amanda Franco, una joven de 21 años, fue la víctima fatal de este suceso. Su vida se apagó en medio de la confusión y el terror, dejando a su familia sumida en el dolor y la desesperación. La familia de Amanda, devastada por la pérdida, está ofreciendo una recompensa por información que lleve al arresto de los responsables.
La policía de Phoenix, Arizona, tras llegar al lugar, se encontró con una escena caótica: un gran número de personas huían, vehículos se alejaban a toda velocidad. La joven Franco yacía sin vida en la calle, mientras que un adolescente, quien resultó herido por arma de fuego, apareció posteriormente en un hospital. Afortunadamente, se espera que se recupere.
El alcance del tiroteo fue impactante. "Los detectives recuperaron más de 300 casquillos en la escena", informó la policía. La magnitud del evento sugiere la participación de varios individuos, aunque aún no se ha precisado el número exacto de sospechosos. Numerosas viviendas y vehículos sufrieron daños a causa de las balas perdidas.
Las autoridades solicitan la colaboración ciudadana para esclarecer los hechos. Cualquier persona que tenga información relevante puede comunicarse con Silent Witness al 480-WITNESS (480-948-6377) o, para hispanohablantes, al 480-TESTIGO (480-837-8446). También se pueden enviar pistas anónimas a través de silentwitness.org. Una conferencia de prensa con la participación de la familia Franco está prevista para este jueves.
La investigación continúa, buscando respuestas en medio del dolor y la incertidumbre que ha dejado este trágico suceso en la comunidad.