Tempe, Arizona: disparos, persecución y arresto tras incidente en hotel Marriott

El pasado 18 de marzo, alrededor de las 2 p.m., se reportaron disparos cerca de la intersección de la Interestatal 10 y la carretera U.S. 60. Un vehículo resultó dañado por un proyectil que impactó en el parabrisas, afortunadamente sin causar lesiones al conductor. Este incidente, sin embargo, fue solo el inicio de una tarde caótica.
Según informes de la investigación, Jesús Manuel Enriquez-Gonzalez abandonó su vehículo en la autopista y se dirigió al estacionamiento del Tempe Diablo Stadium, para luego llegar al Marriott Phoenix Resort Tempe at The Buttes. Allí, las cosas tomaron un giro más grave.
Documentos judiciales revelan que Enriquez-Gonzalez, dentro del atrio del hotel, "apuntó un arma a dos empleados contratados y les ordenó tirarse al suelo". Uno de los trabajadores intentó protegerse con un carrito de lavandería, pero Enriquez-Gonzalez se lo arrebató. Posteriormente, disparó al aire, en dirección a las habitaciones del hotel, y luego al suelo cerca de los empleados. Aunque las balas no los alcanzaron, sufrieron heridas por metralla.
La situación escaló aún más cuando Enriquez-Gonzalez se acercó a una madre con sus dos hijos, intentando, según la policía, secuestrar su vehículo. La mujer, junto con sus hijos, logró huir, mientras Enriquez-Gonzalez, aparentemente sin éxito al intentar arrancar el SUV, fue detenido a unos 100 metros del lugar.
Las autoridades de Arizona cuentan con videos de vigilancia que muestran a Enriquez-Gonzalez caminando con un arma por la parte sur del hotel, así como parte del intento de robo del vehículo. Después del arresto, aunque solicitó un abogado, “hizo varias declaraciones indicando que ‘hizo lo que tenía que hacer, que se estaba protegiendo’, y que solo disparó el arma para que la policía llegara ‘más rápido’”.
El 26 de marzo, un gran jurado del Condado de Maricopa acusó formalmente a Enriquez-Gonzalez de 20 cargos graves, incluyendo asalto agravado, conducta desordenada y daño criminal. Su fianza se fijó en $250,000 dólares en efectivo.
La investigación continúa, buscando aclarar todos los detalles de este complejo suceso.