La escena, digna de una distopía científica, formaba parte de un experimento viral que mezcló diversión con investigación seria.
Dirigido por el biólogo Felix Hol de la Universidad Radboud, el "Mosquito Magnet Trial" midió mediante cámaras y algoritmos cómo estos insectos reaccionaban a distintos perfiles humanos. Los resultados preliminares, publicados en bioRxiv, revelaron patrones sorprendentes:
Detrás de la aparente frivolidad, la investigación aborda un misterio científico de décadas: ¿qué hace que algunas personas sean imanes de mosquitos?. Hol explica que probablemente se trata de una combinación de factores:
Hol admite las limitaciones del estudio: "No es concluyente, pero abre caminos fascinantes". Mientras la ciencia sigue descifrando este enigma, el equipo bromea con una fórmula anti-mosquitos: abstenerse de alcohol y drogas, dormir solo y bañarse en bloqueador. O, como alternativa menos espartana, simplemente usar manga larga.