El escenario: Sacramento. El protagonista principal: Monte McNair, el gerente general de los Kings, quien hasta hace poco era celebrado como el artífice del fin de una larga sequía de playoffs, la más extensa en la historia de la NBA. Una persona cercana a la situación, hablando bajo condición de anonimato –ya que el equipo aún no ha hecho un anuncio oficial–, confirmó que la separación entre McNair y los Kings es un hecho consumado. Esta información fue inicialmente reportada por The Athletic.
McNair llegó a Sacramento antes de la temporada 2020-21. Su gestión estuvo marcada por el éxito inicial: la temporada 2022-23 se coronó con un récord de 48-34, consiguiendo el ansiado lugar en playoffs tras 16 años de ausencia. Su gran labor le valió el prestigioso premio al Ejecutivo del Año de la NBA. Sin embargo, la alegría fue efímera. La eliminación en primera ronda ante los Warriors, seguida de dos temporadas sin clasificar a los playoffs (quedando en el Torneo Play-In) opacaron los logros.
La temporada 2023-24 fue especialmente tumultuosa. Un retroceso significativo: 40-42, noveno lugar en la conferencia. Cambios drásticos en el equipo marcaron este descenso: el despido del entrenador Mike Brown en diciembre, y el controvertido intercambio de la estrella De’Aaron Fox a San Antonio en febrero. La derrota contundente ante los Mavericks en el Play-In selló el destino. Con McNair al mando, los Kings lograron un balance de 195-205.
En este nuevo capítulo para los Kings, la incertidumbre reina. El futuro inmediato, cargado de decisiones cruciales, se presenta como un desafío para una franquicia con una historia reciente plagada de altibajos, y con un historial de nueve entrenadores, incluyendo interinos, en una década.