Según información exclusiva de The Associated Press, confirmada por una fuente cercana al equipo bajo condición de anonimato, Bradley Beal y los Suns llegaron a un acuerdo para rescindir los dos años restantes de su contrato. El movimiento, aún no oficializado, marca el final de una etapa corta pero intensa para el escolta de 32 años en Arizona.
Detrás de este divorcio hay números que hablan por sí solos:
La estadística más reveladora de su paso por Phoenix:
El destino de Beal ahora depende de su capacidad para mantenerse saludable. En Los Ángeles tendrá menos presión ofensiva, pero también menos margen para errores en un equipo que quiere anillo ya.