Pero el partido, que terminó con un marcador de 24-20, dejó más preguntas que respuestas para el equipo de Jerry Jones.
El momento que encapsuló la noche ocurrió cuando CeeDee Lamb, el receptor estrella recién firmado por 136 millones de dólares, se golpeó el pecho tras una serie de errores clave. "No puedo señalar a nadie más. Asumo toda la responsabilidad", admitió Lamb después del partido. Entre sus tres caídas críticas, una destacó por encima del resto: un pase perfecto de Prescott en una ruta de poste profundo que habría puesto a Dallas en posición de ganar el partido. El balón simplemente se le resbaló de las manos.
El contexto hace que la derrota duela más: