Fury vs Usyk: La revancha con un trasfondo desgarrador

Pero detrás de los guantes y los golpes, hay una historia humana que pocas veces se vislumbra en las arenas del ring.
El nombre de Tyson Fury resuena con fuerza. A sus 36 años, este peso pesado se prepara para enfrentar nuevamente a Oleksandr Usyk, el hombre que le propinó su primera derrota profesional. Esta vez, sin embargo, hay algo diferente. Algo que trasciende la estrategia deportiva y se adentra en el terreno de lo personal.
A pocas horas del combate, que se llevará a cabo este sábado en Riad, se ha revelado una faceta íntima e inesperada del campeón. Paris Fury, su esposa, ha compartido detalles conmovedores sobre los últimos meses de preparación de Tyson. "Es cierto," declaró Paris a IFLtv, "Después de la última pelea, todo lo que pasó en nuestras vidas personalmente, y el resultado de la pelea para Tyson, él decidió esto por sí mismo, y yo tuve que apoyarlo."
La decisión de Tyson ha implicado un sacrificio significativo: aislamiento familiar por tres meses. Se ha recluido, alejado de su esposa e hijos, priorizando la concentración absoluta en el entrenamiento. Esta decisión, lejos de ser una simple estrategia deportiva, tiene un trasfondo profundamente emotivo.
La razón principal, según Paris, se remonta a la anterior pelea en mayo. En vísperas del combate contra Usyk, Paris tuvo que enfrentar una tragedia personal: el doloroso parto de un bebé muerto, estando Tyson a miles de kilómetros de distancia. Este acontecimiento, que Paris mantuvo en secreto, afectó profundamente a la pareja. "Cuando dijo que no podía venir a Riad, supe que había un problema," reveló Fury al Mirror. "Ella normalmente viene en la semana de la pelea, pero dijo que tenía presión arterial alta. Sabía que había un problema. Le dije a mi hermano: 'Ella perdió al bebé'."
La familia Fury, compuesta por siete hijos (Venezuela, John James, Tyson II, Valencia, Adonic, Athena y el pequeño Rico), ha vivido momentos de gran intensidad emocional. La ausencia de Tyson ha sido una prueba significativa, pero la determinación del boxeador y el apoyo incondicional de Paris son evidentes. Ella misma se ha desplazado a Riad para apoyarlo en esta crucial pelea.
El porcentaje del dinero que se llevará cada boxeador también es considerable. Usyk se lleva el 60% de los £150 millones totales, mientras que Fury se queda con el 40%. A pesar de la abrumadora presión, Tyson se presenta con una nueva mentalidad, “Necesito estar más concentrado esta vez y no hacer tanto alarde”, afirmó. Mientras que, para muchos, parece estar completamente dispuesto a cambiar su estilo. “No cambiaré nada. ¿Por qué lo haría cuando tenía el control de la pelea durante quizás el 80 por ciento? Estoy golpeándolo a voluntad, cabeza y cuerpo... No necesito cambiar nada”.
Más allá del resultado deportivo, esta historia revela la complejidad de la vida de un campeón, las presiones y los sacrificios que conlleva la búsqueda del triunfo, y la fuerza de una familia unida ante la adversidad.