Influencer Gero Arias: Accidente en Montaña Genera Polémica

El protagonista de esta historia es Gero Arias, un influencer argentino de 20 años reconocido por sus desafiantes videos, particularmente un viral reto de 366 dominadas. Su nombre, sin embargo, se ha visto envuelto en una polémica luego de un escalofriante accidente durante una excursión con su padre.
Según el propio Gero, en un video publicado en sus redes sociales, “Fui a acompañar a mi papá a subir un cerro y cuando estábamos subiendo me agarré de una piedra muy grande, que se desprendió y empecé a caer cuesta abajo por el cerro rebotando entre las piedras por aproximadamente 10 metros.” El impacto inicial, aunque fuerte, no fue lo que causó la mayor preocupación. Una enorme roca cayó sobre su mano durante la caída, provocando una lesión que amenazaba con la amputación de dos dedos.
La rapidez de la atención médica fue fundamental. Tras una cirugía, Gero compartió otro video desde el hospital, mostrando optimismo a pesar de la incertidumbre: “Todavía no está seguro si voy a recuperar los dedos, eso lo voy a saber mañana”. Este anuncio, junto con videos posteriores donde se le ve bailando con la mano vendada, desató una ola de especulaciones.
Las críticas no se hicieron esperar. En plataformas como X e Instagram, muchos usuarios cuestionaron la veracidad del accidente, argumentando que la actitud posterior del influencer no concordaba con la gravedad de la lesión. Se generó un intenso debate: ¿fingió el accidente para obtener más atención?
Ante las acusaciones, Gero se defendió con frustración: “No puedo creer que todos piensen que mentiría con una cosa así solo por ‘likes’. Ojalá fuera mentira, si lo dije tranquilo fue porque pensaba en todo lo que me podría haber pasado”. La situación, sin duda, ha puesto en relieve la presión y las complejidades que conlleva la fama en el mundo digital.
Mientras espera los resultados médicos que determinarán la recuperación de sus dedos, Gero enfrenta un desafío que trasciende lo físico. La montaña, en este caso, le ha dejado una huella imborrable, una cicatriz que va más allá de las heridas visibles.