Blake Lively acusa a Justin Baldoni de querer silenciar a víctimas de acoso sexual

En el centro de la controversia se encuentran Blake Lively y Justin Baldoni, ambos actores con trayectorias consolidadas, pero con una historia reciente que los ha situado en polos opuestos de una batalla legal que ya ha superado la barrera de los millones de dólares.
Todo comenzó en diciembre de 2024, cuando Lively, conocida por su papel en Gossip Girl, presentó una demanda por acoso sexual contra Baldoni. Esta acusación, que dio inicio a un torbellino mediático, no se quedó ahí. Baldoni respondió con una contrademanda por difamación, solicitando la impresionante cifra de $400 millones de dólares, además de una demanda por $250 millones contra The New York Times por informar sobre las alegaciones de Lively.
La situación se intensificó recientemente. Baldoni acusó a Lively de orquestar una campaña de relaciones públicas con la intención de “arruinar la reputación y las carreras de los involucrados en Wayfarer”, la productora de Baldoni. Su equipo legal, encabezado por el reconocido Bryan Freedman, afirma que se están ejerciendo los derechos de la Primera Enmienda, “para pedirle a la corte que limpie sus nombres de sus afirmaciones falsas y dañinas”.
Sin embargo, el equipo legal de Lively, compuesto por Mike Gottlieb y Esra Hudson, rechazó enérgicamente estas acusaciones, declarando a TMZ: “Es correcto: Justin Baldoni, el hombre que ha construido su marca supuestamente defendiendo a las víctimas, cree que los derechos de la Primera Enmienda de las víctimas de agresión y acoso sexual a hablar deben ceder ante los derechos de los perpetradores para demandar a sus víctimas "hasta la aniquilación".”
La defensa de Lively argumenta que Baldoni y su equipo intentan debilitar una ley que protege a las víctimas de acoso sexual e impide que otros hablen en el futuro. Freedman, por su parte, asegura que Lively está utilizando tácticas para desviar la atención de las pruebas, que según él, demuestran que no hubo acoso sexual. Incluso llega a mencionar la promoción de productos de belleza y alcohol por parte de Lively, insinuando una distracción en su narrativa.
Las declaraciones de ambos bandos son contundentes y acusan mutuamente de mala fe. La disputa involucra también a Ryan Reynolds, esposo de Lively, quien ha sido calificado como "co-conspirador" por la defensa de Baldoni. Se espera que el juicio comience en marzo de 2026, lo que significa que la tensión y el debate legal continuarán por un buen tiempo. Este caso, además de su dimensión económica, expone las complejidades de las acusaciones de acoso sexual y la defensa de la libertad de expresión en el contexto de una poderosa industria como Hollywood.
La magnitud de las demandas económicas, que ascienden a cientos de millones de dólares, refleja la ferocidad de la batalla legal. Además, la mención de la posible aplicación de la Sección 47.1 del Código Civil de California, con sus provisiones sobre el pago de honorarios legales, añade un nuevo y significativo elemento al conflicto, introduciendo la posibilidad de un pago de $100 millones a los abogados de Lively.