Aumento récord de solicitudes de desempleo en Estados Unidos: ¿se acerca una recesión?
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El Departamento de Trabajo publicó cifras recientemente que han generado inquietud: 242,000 solicitudes iniciales de beneficios por desempleo la semana pasada. Esta cifra, 22,000 puntos por encima de la semana anterior y considerablemente más alta que las proyecciones de los economistas (que rondaban los 220,000), representa el nivel más alto en más de cuatro meses. Para muchos, esto es una señal preocupante, un posible indicio de un debilitamiento en un mercado que hasta ahora había mostrado fortaleza.
"Este aumento podría estar influido por factores temporales...", señala CNN, citando factores como las condiciones climáticas adversas, producto de una severa tormenta invernal, y el efecto de un feriado reciente. Pero la situación es más compleja que eso.
La situación se complica aún más al añadir la variable de los despidos en el gobierno federal, impulsados por la administración Trump y el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE). Aunque el informe del Departamento de Trabajo no muestra un aumento significativo inmediato de solicitudes por parte de empleados federales —Samuel Tombs, economista jefe de Pantheon Macroeconomics, apunta a un retraso de una semana en estos datos específicos, mostrando un incremento marginal de 614 solicitudes hasta el 15 de febrero— la sombra de estos despidos proyecta una incertidumbre palpable.
Expertos como Joe Brusuelas, economista principal de RSM US, describen el impacto como un “goteo constante”, un efecto gradual que podría manifestarse más claramente en las próximas semanas. Gregory Daco, economista jefe de EY-Parthenon, coincide, señalando los periodos de preaviso pagados que podrían retrasar la aparición de estos despidos en las estadísticas.
Más allá de las cifras federales, el impacto se extiende a las economías locales. Regiones con alta concentración de empleo público podrían sentir una desaceleración en el consumo y una menor demanda de servicios. Aunque el impacto inmediato en el informe de empleo de febrero (previsto para el 7 de marzo) podría ser limitado —se proyecta un aumento de 160,000 empleos según FactSet—, el efecto podría ser más notable en marzo. Daco advierte sobre posibles efectos indirectos importantes: la disminución del gasto de los trabajadores despedidos y el impacto en sectores dependientes del gasto federal.
A pesar del optimismo de algunos economistas, que esperan un repunte en el crecimiento del empleo en febrero, la realidad es que el mercado laboral enfrenta desafíos. La disminución en el ritmo de contrataciones y renuncias crea un panorama más complejo. Las solicitudes continuas de beneficios disminuyeron ligeramente, pero el panorama general, con un aumento en las solicitudes iniciales y la variable de los despidos federales, mantiene una incertidumbre que requiere una observación atenta en las próximas semanas.