Caso Menéndez: Nueva batalla legal por la libertad de Erik y Lyle

Erik y Lyle Menéndez, condenados por el asesinato de sus padres en 1996, enfrentan ahora la posibilidad de un nuevo juicio. Su solicitud, basada en alegatos de abuso sexual infantil por parte de su padre, José Menéndez, ha generado un intenso debate. Esta nueva evidencia, presentada en 2023, fue inicialmente apoyada por el entonces fiscal de distrito, George Gascón, quien incluso argumentó sobre la evolución social en la comprensión del abuso masculino. Sin embargo, la llegada del nuevo fiscal de distrito, Nathan Hochman, ha modificado drásticamente la situación.
Hochman, en marcado contraste con su predecesor, se opone firmemente a la solicitud de un nuevo juicio. Según reportes de CNN, considera que la nueva evidencia no justifica un cambio en la sentencia. Esta postura radicalmente diferente representa un obstáculo formidable en la lucha por la libertad de los hermanos.
Pero la estrategia legal de los Menéndez va más allá de la solicitud de un nuevo juicio. También incluye una petición de clemencia al gobernador de California, Gavin Newsom, para ajustar sus sentencias de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional y acceder a la libertad bajo palabra. Esta estrategia multifacética, desarrollada a lo largo de varios años, refleja la determinación de los hermanos y sus abogados.
La situación se complica aún más por el apoyo mayoritario de la familia Menéndez a la liberación de Erik y Lyle. "Estamos increíblemente orgullosos de los hombres en los que se han convertido Erik y Lyle", se lee en una declaración de la Coalición Justicia para Erik y Lyle, citada por CNN. Solo un miembro de la familia mantiene una postura contraria, lo que resalta la división interna en medio de esta compleja lucha legal.
Mientras tanto, Lyle Menéndez, en una entrevista desde prisión para el podcast "Two Angry Men" de TMZ, ha expresado su deseo de ayudar a otros tras su posible liberación, enfocándose en programas de rehabilitación y apoyo a víctimas de abuso infantil. "Quiero defender a las personas que sufren en silencio", afirmó.
El futuro de Erik y Lyle Menéndez permanece incierto, a la espera de la decisión judicial sobre el nuevo juicio. La postura de Hochman añade una capa de incertidumbre, pero la perseverancia de los hermanos y el apoyo familiar siguen siendo elementos centrales en esta batalla legal de más de treinta años.