Desobediencia civil en Chicago: Semana de protestas inmigrantes
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El epicentro será el 1 de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, fecha escogida para iniciar una “semana de acción” organizada por grupos como Arise Chicago y el Consejo de Resistencia para la Defensa de los Inmigrantes. Los organizadores, figuras clave como Jorge Mújica y Omar López, han anunciado planes ambiciosos que van más allá de las marchas tradicionales.
“Estamos llamando a una semana completa de desobediencia civil,” declaró Mújica a la prensa, enfatizando la necesidad de detener lo que calificó como “ataques a los inmigrantes: redadas, detención de padres trabajadores, criminalización, encarcelamiento masivo y deportación.”
La "mega marcha" del 1 de mayo, desde Union Park hasta Federal Plaza, será solo el inicio. Le seguirán paros laborales los días 2 y 3 de mayo, cuyos detalles sobre la participación de empresas e industrias aún están por anunciarse. El cierre de la semana, el 5 de Mayo, será peculiar: un “día sin margaritas ni guacamole,” un boicot simbólico con un mensaje contundente.
Mujica explicó la estrategia: “Vamos a darle a la sociedad un Cinco de Mayo sin margaritas y sin guacamole. Es ridículo que quieran nuestra comida y se apropien de nuestra cultura, pero no nos quieran a nosotros.” Esta acción se complementa con el llamado de López a un boicot a cerveza Miller y productos Goya, empresas que, según los activistas, “se están enriqueciendo gracias a la comunidad inmigrante” y destinan fondos a campañas políticas que consideran contrarias a sus intereses.
El movimiento no se limita a los adultos. Ángel Naranjos, estudiante de la UIC y activista de Students for a Democratic Society, anunció una huelga estudiantil en el campus de la UIC el 1 de mayo y otra en la escuela secundaria Sullivan el día siguiente, demostrando que la lucha involucra a diferentes generaciones.
La conmemoración del 1 de Mayo en Chicago tiene una larga historia. Fue en 1886 cuando alrededor de 3,000 trabajadores marcharon por una jornada laboral de ocho horas, un antecedente histórico que da peso a las actuales demandas. López lo resume con fuerza: “Nuestro poder proviene del trabajo que hacemos… Sin nosotros, la economía de este país colapsará. Ser trabajador es tener poder.”
La semana de mayo en Chicago promete ser un escenario de intensa actividad social, con consecuencias aún por verse.