Agresión en clínica de Brooklyn: paciente denuncia abuso durante examen médico
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El centro de la controversia se encuentra en el AG Urgent Care en Bushwick, Brooklyn. Fue ahí, durante un examen pélvico de rutina en marzo del año pasado, donde Shanair afirma haber sido víctima de una agresión por parte de Cecil Dollison, un asistente médico de 72 años y veterano militar. “Pensé que estaba a salvo, pensé que estaba a salvo, pensé que estaba a salvo,” repitió Hogan, visiblemente afectada al recordar el suceso. Este hecho no es solo una tragedia personal, sino una alerta sobre la seguridad en entornos de atención médica.
La situación se complica aún más al saber que Dollison, tras ser arrestado un mes después de la denuncia de Hogan por investigadores de delitos del Departamento de Policía de Nueva York, se declaró culpable de contacto forzado. La Fiscalía del Distrito de Brooklyn confirmó que aceptó un acuerdo: un año de capacitación para delincuentes a cambio de una reducción de cargos. Esta resolución, sin duda, ha generado indignación y ha dejado a Hogan con un profundo trauma.
La narrativa de Dollison, presentada por su abogado John Michael Rodríguez, contrasta con la de Hogan. Rodríguez defiende a su cliente como un “veterano del ejército dado de baja honorablemente, sin acusaciones previas en su contra y que ha brindado servicios médicos a comunidades desatendidas durante 40 años.” Sin embargo, la ausencia de una respuesta contundente por parte del AG Urgent Care, cuya tarjeta de presentación de Dollison aún estaba en recepción al momento de la investigación, genera aún más preguntas sobre la situación.
Hogan, que trabaja para la King of Kings Foundation, un grupo activista comunitario reconocido por su trabajo en la prevención de la violencia, continúa luchando por justicia. Su caso, respaldado por la organización, pone en relieve la necesidad de una mayor vigilancia y protocolos de seguridad en los centros de salud, protegiendo la integridad de los pacientes y garantizando un espacio libre de violencia.
Cabe destacar que todos los cargos son meras acusaciones y se presume la inocencia de los acusados hasta que se demuestre lo contrario en un tribunal.